Recordamos la vida, carrera y legado de Yeison Jiménez, el cantante colombiano de música popular que falleció trágicamente y marcó una generación con su voz y sus letras.

En la tarde del 10 de enero de 2026, el mundo de la música popular se estremeció con una noticia que nadie quería escuchar: Yeison Jiménez, una de las voces más potentes y representativas de Colombia, perdió la vida en un trágico accidente aéreo cuando se dirigía a un concierto en Medellín. Tenía 34 años.
La aeronave en la que viajaba —una avioneta privada— se estrelló poco después del despegue en Paipa, Boyacá, llevándose la vida de seis personas, entre ellas varios integrantes de su equipo y el piloto.
Una voz nacida para conmover
Yeison Orlando Jiménez Galeano nació el 26 de julio de 1991 en Manzanares, Caldas, Colombia. Desde muy joven mostró una inclinación natural por la música, participando en concursos locales y escenarios comunitarios. Con el tiempo, esa semilla de talento se convirtió en una carrera sólida dentro de la música popular colombiana, un género que él no solo interpretó, sino que ayudó a revitalizar.
Su carrera profesional comenzó a tomar forma con su primer gran éxito, Te Deseo Lo Mejor, que le abrió puertas y conectó con un público que veía en su voz una mezcla de sinceridad y fuerza emocional. A lo largo de su trayectoria publicó ocho álbumes y compuso más de 70 canciones, muchas de las cuales se convirtieron en himnos del género.
De escenarios pequeños a estadios llenos
La historia de Jiménez es también una historia de superación. Su música —que combina raíces tradicionales con sensibilidad contemporánea— le permitió llenar escenarios que, para muchos artistas del género, parecían inalcanzables. Fue el primer cantante de música popular en agotar entradas en el Movistar Arena de Bogotá en 2024 y en llenar el emblemático Estadio El Campín en 2025, momentos que marcaron hitos históricos para la música regional colombiana.
Su legado no se limita a cifras o récords. Su conexión con el público fue visceral: sus letras hablaban de historias personales, de desamor, de esperanza, de lucha. Canciones como Aventurero, Vete, Ni Tengo Ni Necesito o De pura rabia se convirtieron en parte del ADN emocional de quienes se reconocían en sus palabras.
Reconocimientos y huella cultural

Además de su impacto en la escena musical, Jiménez fue reconocido por instituciones y colegas. En 2024 recibió el premio “Artista Ejemplo de Vida / Personaje del año 2023” en el Congreso de la República, un homenaje a su trayectoria y a su influencia como figura inspiradora para las nuevas generaciones de artistas y aficionados.
Compañeros músicos y figuras del entretenimiento no tardaron en expresar su dolor y admiración, destacando no solo su talento, sino su humildad, su disciplina y su generosidad. Para muchos, Jiménez era una voz de esperanza y autenticidad en un mundo musical que muchas veces privilegia lo efímero sobre lo verdadero.
Una pérdida que resuena más allá de Colombia
La partida de Yeison Jiménez no solo conmocionó a Colombia, sino a comunidades de toda América Latina y a miles de seguidores que lo habían visto crecer con la música popular. Para muchos, su muerte llega en pleno ascenso, con proyectos en marcha y una carrera que aún tenía capítulos por escribirse.
Pero si algo deja claro su legado es que la música no muere con quien la crea. Cada vez que alguien coree una de sus canciones, cada vez que una letra suya conecte con un corazón en busca de consuelo o celebración, su voz seguirá viva. Sus letras, sus conciertos históricos, y, sobre todo, su capacidad para tocar emociones profundas son el verdadero legado de un artista que, a corta edad, supo estar presente en la vida de muchos.
Hoy recordamos a Yeison Jiménez como una figura fundamental de la música popular colombiana, un artista que llevó su historia personal a millones de personas y que dejó una huella imborrable en el corazón de quienes lo escucharon.


