El Estadio Atanasio Girardot de Medellín se convirtió, del 23 al 25 de enero de 2026, en el epicentro de una celebración del DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour, la gira mundial del artista puertorriqueño Bad Bunny, que incluyó tres presentaciones consecutivas en la ciudad colombiana, despertando gran expectación entre fanáticos locales e internacionales.

La gira, que recorre países de América Latina, Europa, Asia y Oceanía, llegó a Medellín como una de sus paradas más importantes en Latinoamérica, al llenar de ritmo urbano desde reguetón hasta trap y fusiones con géneros tradicionales a miles de asistentes.
Un repertorio variado y momentos memorables
A lo largo de estas tres noches, Bad Bunny presentó un repertorio pensado tanto para seguidores de sus éxitos como para quienes disfrutan de nuevas propuestas sonoras. Entre los temas que resonaron con fuerza estuvieron clásicos como Callaíta, Tití Me Preguntó o Ojitos Lindos, así como interpretaciones más íntimas y colaboraciones sorprendentes.
El ambiente en Medellín fue caracterizado por una energía vibrante y un público que vivió intensamente cada momento. En la segunda noche, el artista urbano Arcángel se sumó como invitado especial, aportando una dosis extra de perreo, trap y salsa al espectáculo, consolidando la conexión entre sonidos urbanos y ritmos más tradicionales.
Homenajes y sorpresas que trascendieron el espectáculo
Más allá de los éxitos propios, la serie de conciertos fue también un espacio para momentos de profunda conexión cultural. En la primera noche, Bad Bunny rindió tributo al legado del fallecido Diomedes Díaz, interpretando un fragmento de uno de sus temas más icónicos, un gesto que fue recibido con entusiasmo por el público colombiano.


El cierre de la gira en Medellín estuvo marcado por la aparición inesperada de Karol G en el escenario, interpretando junto a Bad Bunny Ahora Me Llama, una de las colaboraciones que se ha convertido en himno del reguetón moderno. La ovación del público y la euforia colectiva destacaron como uno de los hitos de la noche final.
Además, durante la segunda fecha, Bad Bunny y Arcángel rindieron homenaje a Yeison Jiménez, fallecido recientemente, interpretando Aventurero con una emotiva respuesta del público, que cantó unido en memoria del artista colombiano.
Medellín en el centro de la música urbana
La presencia de Bad Bunny en Medellín no solo reafirma el peso de la ciudad en la escena musical urbana global, sino también su papel como punto de encuentro cultural. Los tres conciertos fueron una mezcla de sonidos latinoamericanos y urbanos, donde desde los ritmos del reguetón más actual hasta homenajes a figuras del folclore colombiano encontraron un espacio de convergencia emocional y estética.


