El cáncer de colon vuelve a ocupar titulares tras conocerse que el actor James Van Der Beek, recordado por la serie Dawson’s Creek, falleció a causa de esta enfermedad. Más allá del impacto mediático, su historia pone sobre la mesa una conversación urgente: el cáncer de colon puede prevenirse y, detectado a tiempo, tiene altas probabilidades de tratamiento exitoso.

Hablar de prevención ya no es opcional; es una necesidad.
¿Qué es el cáncer de colon y por qué preocupa tanto?
El cáncer de colon —también llamado cáncer colorrectal— se origina en el intestino grueso y, en la mayoría de los casos, comienza como pequeños pólipos que crecen lentamente en el revestimiento interno del colon. Lo inquietante es que durante años puede avanzar sin síntomas evidentes.
Es una de las principales causas de muerte por cáncer en el mundo, pero también una de las más prevenibles gracias a los exámenes de detección temprana.
Señales de alerta que no debes ignorar
Detectarlo a tiempo puede marcar la diferencia. Estos son algunos síntomas que requieren atención médica:
- Cambios persistentes en el hábito intestinal (diarrea o estreñimiento prolongado).
- Sangre en las heces.
- Dolor o molestias abdominales frecuentes.
- Sensación de evacuación incompleta.
- Pérdida de peso inexplicable.
- Fatiga constante.
Es importante subrayar que muchas veces no hay señales en etapas iniciales. Por eso los controles preventivos son clave, incluso si te sientes bien.
¿A qué edad deben comenzar los controles?
Las guías médicas actuales recomiendan iniciar los estudios de detección a partir de los 45 años en personas con riesgo promedio.
Sin embargo, deberías comenzar antes si:
- Tienes antecedentes familiares de cáncer de colon.
- Existen casos de pólipos avanzados en familiares directos.
- Padeces enfermedades inflamatorias intestinales como colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn.
- Presentas síndromes genéticos hereditarios relacionados con cáncer colorrectal.
En estos casos, el médico puede indicar controles desde los 40 años o incluso antes, dependiendo del historial clínico.
¿Qué estudios permiten detectarlo a tiempo?
El examen estrella es la colonoscopia, que permite visualizar directamente el interior del colon y extirpar pólipos antes de que se transformen en cáncer. Esa es la verdadera ventaja: no solo detecta, también previene.
Otras pruebas incluyen:
- Test de sangre oculta en heces.
- Pruebas inmunoquímicas fecales.
- Colonografía por tomografía computarizada.
La frecuencia de los controles dependerá del resultado inicial y de los factores de riesgo individuales. Si la colonoscopia es normal, suele repetirse cada 10 años.
¿Está aumentando en personas jóvenes?
En los últimos años, especialistas han observado un incremento de casos en adultos menores de 50 años. Aunque aún se investigan las causas, factores como dieta ultraprocesada, sedentarismo, obesidad y consumo elevado de alcohol parecen influir.
Este cambio en el patrón epidemiológico fue una de las razones por las que se redujo la edad recomendada para comenzar los controles de 50 a 45 años.
Cómo reducir el riesgo
No existe una fórmula mágica, pero sí hábitos que marcan la diferencia:
- Alimentación rica en fibra, frutas y vegetales.
- Reducir carnes procesadas y rojas.
- Mantener un peso saludable.
- Actividad física regular.
- Evitar el tabaquismo.
- Moderar el consumo de alcohol.
La prevención es un estilo de vida, no un evento aislado.


