La NASA volvió a hacer historia el pasado 1 de abril con el lanzamiento de la misión Artemis II, que marca el regreso de la exploración tripulada a la órbita lunar después de más de cinco décadas. El vuelo, que llevará a cuatro astronautas a bordo de la nave Orion durante aproximadamente 10 días, también tiene sello colombiano: desde tierra, la ingeniera Diana Trujillo cumple un papel clave en el desarrollo de la misión.

Aunque la atención global se concentra en la tripulación que viaja al espacio, el desarrollo de la misión depende de un equipo técnico que opera desde el Centro de Control en Houston. Allí, Trujillo forma parte del grupo de directores de vuelo encargados de coordinar en tiempo real cada etapa del viaje.
Una colombiana en el corazón de la operación
Desde ese centro de mando, Diana Trujillo forma parte del grupo de directores de vuelo encargados de coordinar la misión en tiempo real. Su trabajo consiste en supervisar sistemas críticos y tomar decisiones clave durante cada fase del vuelo, asegurando que la misión avance sin contratiempos desde el despegue hasta el regreso a la Tierra.
Este rol cobra especial relevancia en Artemis II, ya que se trata del primer vuelo tripulado del programa, lo que implica un alto nivel de exigencia técnica y operativa.
De Cali a la NASA
Diana Trujillo nació en Cali y emigró a Estados Unidos a los 17 años en busca de oportunidades. Con recursos limitados y sin dominio del inglés, inició un proceso que combinó trabajo y estudio hasta lograr formarse como ingeniera aeroespacial en la Universidad de Maryland.
Con el tiempo, se integró a la NASA, donde ha participado en misiones de alto impacto como Perseverance, enfocada en la exploración de Marte. Hoy, su rol en Artemis II la posiciona como una de las figuras latinoamericanas destacadas dentro de la agencia.
Talento colombiano en la exploración espacial
La participación de Diana Trujillo no es un caso aislado. En la misión Artemis II también hay otros colombianos que cumplen funciones estratégicas en distintas áreas de la operación, reforzando la presencia del país en uno de los proyectos científicos más relevantes del momento.
Desde el frente de seguridad, la ingeniera cartagenera Liliana Villarreal tiene a su cargo una de las fases más delicadas de la misión: el regreso a la Tierra. Como directora de Aterrizaje y Recuperación , será responsable de coordinar el operativo que permitirá el amerizaje controlado de la cápsula Orion en el océano, asegurando que la tripulación complete el viaje sin contratiempos.
En el área técnica, el ingeniero bogotano Iván Ramírez, vinculado a Boeing, trabaja como analista de propulsión, un rol clave para el funcionamiento del cohete. Su labor se centra en evaluar el comportamiento del combustible, para anticipar posibles fallas y garantizar que el desempeño del vehículo sea el esperado durante la misión.
A este grupo se suma Juan Felipe García Peña, el más joven del equipo colombiano, quien forma parte del grupo internacional de apoyo técnico. Su incorporación refleja la apuesta del programa por integrar nuevas generaciones en procesos de alta exigencia dentro de la industria aeroespacial.
En medio del regreso de la humanidad a la órbita lunar, la presencia de varios colombianos en el equipo que lidera la misión resalta no solo por su valor técnico, sino también por lo que representa: el alcance global del talento latino en los escenarios más exigentes de la ciencia y la tecnología.


