Escrito por: Mariana Bechara, Fotógrafo: Jorge Duva, Digital Tech: Gazdigi, Maquillaje y Peinado: Gio Moros Miami, Estilismo: Gio Moros Miami & Saks Fifth Avenue, Locación: Esca Productions, Asistente de estilismo: Claudia Sánchez, Asistente de fotografía: Johan González Pérez
La historia de Ramona Messore comienza lejos de las vitrinas del retail de lujo. Nació en Beirut, Líbano, en una familia que decidió emigrar en busca de nuevas oportunidades cuando ella tenía cinco años. Aquella transición temprana dejó una huella profunda en su manera de entender el mundo.

“Recuerdo ese proceso constante de adaptarme a lugares nuevos, aprender idiomas y conocer personas diferentes”, dice. Ese proceso de adaptación se convirtió en una de las bases de su carácter. Mudarse, empezar de cero y aprender a integrarse en nuevos entornos le enseñó algo que hoy sigue aplicando en su vida personal y profesional: la capacidad de enfrentar cualquier desafío con confianza.
“Esa experiencia me enseñó a abrazar los cambios, a ser abierta a distintas culturas y formas de hacer las cosas”, afirma. Gran parte de esa resiliencia proviene también de las enseñanzas de sus padres. Para Ramona, el trabajo y la excelencia nunca estuvieron ligados a un título específico, sino al compromiso personal con cada tarea.
Su camino hacia la industria de la moda no fue inmediato. Después de dejar Beirut, su familia vivió brevemente en Paraguay antes de establecerse definitivamente en Miami. La ciudad fue el escenario donde comenzó a construir su identidad: aprender a conducir, enamorarse por primera vez y conseguir su primer trabajo. Hoy, tras más de dos décadas viendo cómo Miami se transforma, la percibe como un lugar profundamente ligado a su historia.
Sin embargo, su entrada al mundo de la moda ocurrió casi por accidente. En un principio, Ramona estudiaba comercio y finanzas con la intención de convertirse en contadora pública, pero mientras estudiaba aceptó un trabajo de medio tiempo como vendedora en una boutique especializada en ropa deportiva.

Ese entorno cambió su perspectiva por completo. “El ambiente de la tienda era divertido y animado. Tuve una experiencia estupenda trabajando con los clientes, y mis compañeros eran muy enérgicos y competitivo”.
La diferencia entre ese entorno dinámico y el futuro que imaginaba trabajando con números pronto quedó clara. Lo que descubrió en el retail fue un espacio en el que sus habilidades encajaban de forma natural. “Las interacciones dinámicas, la búsqueda de ventas y el ritmo acelerado lo convertían en un entorno en el que me sentía realizada”. Lo que inicialmente consideraba un trabajo temporal pronto se convirtió en la base de una carrera que la llevaría a ocupar puestos de liderazgo en el sector minorista de lujo.
Hoy, como líder dentro de Saks Fifth Avenue Dadeland, su filosofía de gestión se basa en un principio claro: las personas primero. “Mi estilo de liderazgo sigue basándose en un enfoque centrado en «las personas primero». Creo firmemente que contratar y desarrollar a los mejores talentos es uno de los principales impulsores de los mejores resultados empresariales y es lo que nos diferencia en Saks Fifth Avenue”, explica. Porque en el retail de lujo, son precisamente las personas quienes construyen la experiencia que vive el cliente.
Para Messore, entender al cliente es el corazón del negocio del lujo. Pero esa comprensión solo es posible cuando el equipo realmente escucha y conoce a quienes cruzan las puertas de la tienda. “La capacidad de tomar decisiones basadas en las necesidades de nuestros clientes surge cuando hay alguien verdaderamente dedicado a conocer y escuchar esas necesidades. Cuando conoces a tu cliente, puedes tomar las decisiones correctas que lo atraigan, fomenten la confianza y lo mantengan fiel a tu marca”.
La industria del lujo también ha cambiado profundamente en los últimos años. El acceso a la moda es hoy mucho más inmediato gracias a las plataformas digitales y a la globalización de la información. Sin embargo, según Messore, esta evolución ha redefinido y mejorado la experiencia de compra en la tienda. “El factor diferenciador clave ya no es el producto en sí, sino la experiencia que tienen los clientes con la compra que realizan en nuestra tienda. Por eso nos centramos en ofrecer una experiencia de lujo sin igual en Saks Fifth Avenue, centrada en la personalización, el mejor servicio de su clase y una oferta exclusiva y cuidadosamente seleccionada. El acceso a este elevado nivel de servicio y conexión personal es lo que realmente busca el consumidor moderno”.

En medio de su rol como líder, Ramona ha desarrollado rituales que le permiten mantenerse centrada. Cada mañana comienza con un momento de silencio para establecer la intención del día, no solo en términos de tareas, sino también en el tono de su liderazgo. Otro hábito esencial es visitar el piso de ventas. “No se trata solo de un control rutinario, sino de mi ritual más importante. Me mantiene conectada con la energía del equipo, la realidad de la experiencia del cliente y el pulso del producto”.
Con los años, su liderazgo también ha adquirido una dimensión más amplia. Lo que comenzó como una carrera personal se ha convertido en una referencia para otras mujeres dentro de la industria. “El cambio ocurre cuando dejas de pensar solo en el próximo logro profesional y empiezas a enfocarte en desarrollar a la próxima generación de talento”, reflexiona.
Después de décadas en una industria definida por la velocidad y la constante reinvención, Ramona Messore mantiene intacto el principio que ha guiado cada paso de su camino: el poder de las personas. Para ella, el verdadero lujo no reside únicamente en lo que se vende, sino en lo que se construye alrededor de ello: talento, comunidad y oportunidades para quienes vienen detrás. Si su historia tiene una constante, es la convicción de que el liderazgo más duradero no se mide por títulos o resultados, sino por la capacidad de abrir puertas para otros.


