El Super Bowl 2026 y show de Bad Bunny prometían romper todos los récords. El domingo 8 de febrero, Estados Unidos se paralizó frente a la pantalla para presenciar el enfrentamiento entre los Seattle Seahawks y los New England Patriots, junto al esperado espectáculo de medio tiempo encabezado por Bad Bunny.

La noche dejó cifras impresionantes, aunque no alcanzó el récord absoluto histórico. Según los datos publicados por Nielsen, la transmisión promedió 124,9 millones de espectadores sumando NBC, Peacock, Telemundo, NBC Sports Digital y NFL+.
El partido, que culminó con la victoria 29-13 de los Seahawks sobre los Patriots, se convirtió en el segundo programa más visto en la historia de la televisión estadounidense.
El momento de mayor audiencia
El segundo cuarto del encuentro alcanzó un pico de 137,8 millones de espectadores, la cifra más alta registrada en la historia de la televisión en Estados Unidos para un evento deportivo.
En paralelo, Telemundo hizo historia propia: promedió 3,3 millones de espectadores, consolidándose como el Super Bowl más visto en la historia de la televisión en español en el país.
El punto máximo dentro de esa señal llegó durante el espectáculo de medio tiempo, con 4,8 millones de espectadores, estableciendo un nuevo récord para una transmisión en español.
Bad Bunny y un hito cultural
El show de medio tiempo tenía un componente simbólico innegable. Bad Bunny se convirtió en el primer artista en presentarse en solitario cantando completamente en español en el escenario más codiciado del entretenimiento deportivo.
En términos generales, el espectáculo prometía 128,2 millones de espectadores, aunque quedó por debajo del récord absoluto que mantiene Kendrick Lamar, cuyo show en el Super Bowl LIX alcanzó 133,5 millones de espectadores.
Ese registro superó la marca histórica impuesta por Michael Jackson en 1993, cuando su presentación reunió a 133,4 millones de personas frente al televisor.
Más que un partido, un fenómeno cultural
El Super Bowl dejó claro que sigue siendo el evento televisivo más potente del año, incluso cuando no bate su propio récord. La combinación de deporte, espectáculo y cultura pop continúa marcando la conversación global.
La presencia de un artista latino liderando el medio tiempo no solo elevó la conversación sobre representación, también consolidó el peso del mercado hispano dentro del ecosistema mediático estadounidense.
Aunque la cifra final no superó el récord histórico, el Super Bowl 2026 y show de Bad Bunny ya forman parte de la narrativa cultural del entretenimiento masivo: una noche donde el fútbol americano y la música urbana hablaron el mismo idioma frente a millones de espectadores.


