Los sofocos y los sudores nocturnos son, para muchas mujeres, uno de los síntomas más incómodos de la menopausia. Interrumpen el sueño, afectan la calidad de vida y pueden extenderse durante años. Ahora, una nueva alternativa acaba de sumarse a las opciones disponibles, especialmente pensada para quienes buscan tratamientos sin hormonas.

La U.S. Food and Drug Administration aprobó recientemente Lynkuet, un medicamento indicado para tratar síntomas vasomotores moderados a severos asociados a la menopausia. Los síntomas vasomotores son el término médico que engloba los sofocos y los sudores nocturnos.
¿Qué hace diferente a este nuevo tratamiento?
El principio activo de Lynkuet, elinzanetant, actúa directamente en el cerebro sobre dos receptores que regulan la temperatura corporal, además de un tercer receptor que podría ayudar a mejorar el sueño. Este enfoque lo diferencia de otros tratamientos no hormonales existentes, que suelen actuar sobre un solo receptor.
Durante los ensayos clínicos, el medicamento mostró resultados relevantes: cerca del 70% de las mujeres que lo tomaron redujeron a la mitad la frecuencia de los sofocos tras 12 semanas de uso, según explicó la doctora JoAnn Pinkerton, profesora de obstetricia y ginecología de la Universidad de Virginia, en declaraciones a The New York Times.
Una alternativa importante para quienes no pueden usar hormonas
La terapia hormonal sigue siendo uno de los tratamientos más eficaces para los síntomas de la menopausia, pero no es adecuada para todas las mujeres. En particular, aquellas con antecedentes de cáncer de mama pueden enfrentar un mayor riesgo de recurrencia al usar hormonas, según la Breast Cancer Research Foundation.
Por eso, la aprobación de opciones no hormonales cobra especial relevancia. “Es importante que las mujeres sepan que tienen opciones para tratar los sofocos moderados a severos asociados a la menopausia”, señaló Claire Gill, presidenta y fundadora de la National Menopause Foundation, en un comunicado emitido por Bayer, fabricante del medicamento.
Lo que debes saber antes de considerarlo
Como cualquier tratamiento, Lynkuet no es para todas. No se recomienda en mujeres con antecedentes de problemas hepáticos, ya que puede elevar las enzimas del hígado. Entre los efectos secundarios reportados se encuentran somnolencia y vértigo.

El fabricante también aconseja evitar el consumo de toronja o jugo de toronja durante el tratamiento, ya que puede interferir con el metabolismo del medicamento.
Precio, acceso y disponibilidad
Se espera que el medicamento esté disponible en farmacias a partir de noviembre. El precio estimado de una provisión para 30 días es de $625, aunque el costo final podría reducirse considerablemente dependiendo de la cobertura del seguro médico, llegando incluso a alrededor de $25 al mes en algunos casos.
Además, Bayer ofrece un programa de apoyo llamado LASS (Lynkuet Access Savings & Support), que permite a las pacientes conectarse con proveedores de salud y explorar opciones para acceder al medicamento a menor costo.
Más opciones, más conversación
La llegada de esta nueva píldora marca un paso importante en el abordaje de la menopausia, una etapa que durante años fue poco discutida y limitada en opciones terapéuticas. Más allá del medicamento, el mensaje es claro: las mujeres tienen derecho a alternativas, información y decisiones personalizadas sobre su salud.
La menopausia no es una enfermedad, pero sí una transición que merece atención, investigación y soluciones adaptadas a distintas realidades.


