
Hay noches en las que la MET Gala se siente como un espectáculo ruidoso, casi caótico. Y luego están noches como esta: sobria, elegante, con ese aire de “menos es más”, pero con suficiente espacio para que quienes entienden el assignment realmente jueguen. Porque aunque vimos looks impecables, también vimos otros muy correctos para una gala cualquiera.
Como cada año, el Museo Metropolitano de Arte abre sus puertas para recaudar fondos en apoyo al Costume Institute, marcando el inicio de su nueva exposición. En 2026, el tema giró en torno a costume art, elevando la moda al mismo nivel que las bellas artes y planteando una pregunta tan simple como incómoda: ¿la moda es realmente arte? El código de vestimenta —Fashion is Art— invitó a los asistentes a experimentar, a contar historias, a dejar de vestirse “bonito” y empezar a vestirse con intención.
Y si hubo un grupo que entendió el poder de esa narrativa, fue el talento latino. La presencia latina en esta edición no solo fue visible, sino que fue contundente. Una alineación de nombres que sigue empujando la conversación sobre representación en una de las alfombras rojas más importantes del mundo.
Vamos con los highlights:
Maluma
El Pretty Boy, Dirty Boy, visto arriba, apostó por el brillo, literalmente, con un conjunto hecho a la medida de Tom Ford. Las lentejuelas fueron protagonistas, logrando un balance entre elegancia clásica y ese toque de showmanship que él maneja como nadie.
Camila Morrone

La actriz optó por un vestido nude de Tory Burch: limpio, elevado, perfectamente ejecutado… pero quizás demasiado minimalista para una noche que pedía un poco más de riesgo. Lindo? Sí. Memorable… debatible.
Camila Mendes

Un vestido marrón con corset estructurado que definía la silueta, suavizado por una falda fluida y una estola. La tiara fue el detalle inesperado que añadió un aire romántico y femenino sin caer en lo predecible.
Rauw Alejandro

Sirviendo ochentas con intención. Su look de Saint Laurent jugó con pantalones baggy y hombreras marcadas, mientras que los accesorios plateados y con diamantes aportaron ese toque preciso de brillo sin robar protagonismo.
Bad Bunny

El conejo malo no convirtió la alfombra roja en un statement imponente. Con una transformación completa y un traje a medida en colaboración con Zara, Benito fue, fácilmente, uno de los momentos más comentados de la noche. Si quieres saber más sobre este look, puedes leer el breakdown completo en nuestro artículo dedicado.
Rachel Zegler

La actriz, de raíces colombianas, hizo una de las referencias más claras al concepto de la noche al inspirarse en La ejecución de Lady Jane Grey de Paul Delaroche. Vestida de blanco y con una delicada venda sobre los ojos, entregó una interpretación directa del cruce entre arte y moda.
Georgina Rodríguez

En su segunda Met Gala, apostó por un vestido verde aqua de Ludovic de Saint-Sernin inspirado en la Virgen de Fátima, a quien le es devota. El nivel de detalle fue otro nivel: bordados hechos a mano y un rosario custom-made valorado en 7 millones de euros. Devoción hecha alta costura.
Marcello Hernández

El comediante nativo de Miami llevó elegancia relajada con un ensemble de Thom Browne, combinado con zapatos Oxford. Clásico, seguro y efectivo.
Danny Ramirez
En su debut en la gala, el actor de ascendencia mexicana jugó a lo seguro con un traje beige de Michael Kors. Sofisticado y limpio… aunque en una noche como esta, uno siempre quiere ver un poquito más de riesgo.
Paloma Elsesser
Y aquí es donde la moda se convierte en arte, sin discusión. La modelo llevó un vestido romántico diseñado por Francesco Risso como parte del proyecto Bureau of Imagination. ¿El twist? La pieza fue creada a partir de retazos de 30 vestidos vintage adquiridos en eBay, pintada a mano y bordada en Milán. Sostenible, conceptual y absolutamente inolvidable.
Fabiola Beracasa

La productora de origen venezolano apostó por un vestido rosa con peplum y una cauda vaporosa. Sofisticado, clásico, perfectamente adecuado para una gala de etiqueta, aunque aquí es donde entra el pero: el código de vestimenta no terminaba de sentirse en el diseño. Elegante, siempre, pero en una noche como esta, uno siempre espera ese factor extra que lo conecte con el concepto.
Cardi B
Si alguien iba a dividir opiniones, era ella. Cardi B apareció con un diseño de encaje de Marc Jacobs cargado de volumen en hombros y pies, generando todo tipo de reacciones en redes. Pero aquí está la clave: no es un look “bonito” en el sentido tradicional. Inspirado en la escultura The Doll de Hans Bellmer, el diseño juega directamente con la forma del cuerpo, deformándola y reinterpretándola. La moda no siempre debe ser “bonita”; tiene una función y la vestimenta de Cardi la cumple.
Raul Lopez

El diseñador de ascendencia dominicana llevó su propia marca, LUAR, a la alfombra con un conjunto vibrante de lentejuelas lleno de color. Pero más allá del impacto visual, lo interesante está en el proceso: al igual que el look de Paloma Elsesser, esta pieza fue creada a partir de restos de prendas vintage adquiridas en eBay. Un recordatorio de que rescatar el pasado también es una forma de hacer arte en el presente.


