Dua Lipa comparte fotos de su vestido custom Chanel en su boda en Sicilia

Después de celebrar una ceremonia civil íntima en Londres el pasado 31 de mayo, la cantante albano-inglesa Dua Lipa compartió las primeras imágenes de su segunda celebración nupcial con Callum Turner, esta vez en Sicilia, y el resultado no pudo ser más impactante: una boda convertida en escaparate de alta moda.

Las fotografías, publicadas en Instagram, dejaron ver no solo la alegría del momento, sino también una narrativa visual impecable en la que cada look fue cuidadosamente elegido. Si la ceremonia londinense apostó por una estética nupcial más sobria y refinada, la celebración italiana llevó todo a otro nivel con una propuesta mucho más teatral, romántica y lujosa.

Créditos: @dualipa en Instagram

La gran protagonista, por supuesto, fue su vestido principal: una creación couture de Chanel diseñada por Matthieu Blazy, confeccionada a mano en los ateliers de la maison en 31, rue Cambon, París. El vestido, cargado de detalles artesanales, estuvo bordado a mano con 480.000 cuentas, un tren de 25.000 plumas, joyas Trompe L’Œil y aplicaciones de organza, mientras que el velo largo y etéreo reforzó esa sensación de novia moderna y poderosa.

Pero el recorrido estilístico de Lipa durante el fin de semana nupcial fue igual de comentado. Para la bienvenida en Palermo, llevó un vestido blanco de Bottega Veneta con textura de plumas y un aire sensual pero elegante. Más tarde, en el brunch, apostó por un diseño transparente de Chloé que reafirmó su capacidad para moverse entre la sofisticación clásica y la experimentación contemporánea sin perder coherencia estética.

Su boda civil en Londres tampoco se quedó atrás. Para esa ocasión, Dua eligió un conjunto de Schiaparelli a medida que evocaba el glamour de Bianca Jagger, con sombrero de ala blanca incluido. En conjunto, ambas celebraciones dibujan un mismo retrato: el de una novia que entiende la moda no como adorno, sino como una extensión de su identidad.

Callum Turner acompañó la ocasión con un traje blanco de Louis Vuitton, en sintonía con el tono elegante y pulido del festejo. Y aunque la boda tuvo todos los ingredientes de una celebración de alto perfil, lo que realmente quedó grabado fue la imagen de una pareja que apostó por convertir su amor en una experiencia visualmente memorable.