Amarga Navidad de Pedro Almodóvar fue una de las grandes estrellas del primer festival de cine en el Salar de Uyuni

El Salar de Uyuni, en Bolivia, se convirtió durante cuatro días en un escenario cinematográfico fuera de lo común. Del 30 de julio al 2 de agosto se celebró la primera edición del Salar Film Festival (SalarFF), un encuentro internacional que llevó proyecciones, formación, arte y experiencias inmersivas al desierto de sal más grande del mundo. Entre los títulos más esperados estuvo Amarga Navidad, la más reciente película del director español Pedro Almodóvar, protagonizada por Bárbara Lennie y Leonardo Sbaraglia.

La película tuvo, además, un atractivo especial para el público latinoamericano, ya que el festival anunció su estreno en Latinoamérica como parte de una programación que reunió producciones de Bolivia, India, Paraguay y Venezuela. La presencia de la cinta de Almodóvar puso el foco internacional sobre una primera edición que buscó demostrar que el cine también puede encontrar un escenario extraordinario fuera de las salas tradicionales.

Créditos: SalarFF

Cine donde el cielo y la tierra parecen encontrarse

El Salar Film Festival nació con una propuesta tan ambiciosa como visual: convertir el Salar de Uyuni en un punto de encuentro para cineastas, actores, productores y amantes del séptimo arte, utilizando el propio paisaje como parte fundamental de la experiencia. Bajo el concepto “El reflejo que compartimos”, el festival plantea el cine como una forma de conectar identidad, territorio y narrativa.

La iniciativa fue impulsada por el cineasta boliviano Rodrigo Bellott y la plataforma Una Gran Nación, con la participación de Hidalgo Tours y el respaldo de diferentes empresas e instituciones vinculadas con el cine, el turismo y la cultura. De acuerdo con la organización, el objetivo va más allá de exhibir películas: busca mostrar al mundo el potencial turístico y creativo de Bolivia y generar nuevas oportunidades para la industria audiovisual local.

Uno de los elementos más llamativos del festival fueron las proyecciones realizadas en el propio salar, con una pantalla instalada en medio del desierto blanco. Así, el público pudo disfrutar del cine rodeado por uno de los paisajes naturales más reconocibles de Sudamérica.

La primera edición también contó con actividades dirigidas a profesionales y estudiantes de la industria. El programa incluyó masterclasses y encuentros sobre pitch, inteligencia artificial aplicada al cine, vestuario, casting, fotografía, financiamiento y coproducción, además de mesas de conversación y espacios de networking.

Amarga Navidad, el gran atractivo internacional

Entre las películas que formaron parte de la programación estuvo Amarga Navidad, el nuevo largometraje escrito y dirigido por Pedro Almodóvar. La cinta está protagonizada por Bárbara Lennie, Leonardo Sbaraglia, Aitana Sánchez-Gijón, Victoria Luengo, Patrick Criado, Milena Smit y Quim Gutiérrez.

La historia sigue a Raúl, un reconocido cineasta que atraviesa una crisis creativa y encuentra inspiración para su siguiente película en una tragedia cercana. A partir de ahí, Almodóvar construye un juego entre realidad y ficción en el que el proceso de escritura comienza a reflejar la vida de su propio protagonista.

El largometraje explora precisamente algunos de los temas más personales de la filmografía reciente del director: la creación artística, el bloqueo creativo, la autoficción y los límites entre la vida de un autor y las historias que decide contar. Amarga Navidad fue presentada en competición en el Festival de Cannes de 2026, donde recibió una extensa ovación tras su proyección.

La película, que llegó a los cines españoles en marzo, representó además el regreso de Almodóvar al cine en español después de La habitación de al lado, producción en inglés que le valió el León de Oro en Venecia.

Créditos: SalarFF

Un festival que mezcla cine, arte y cultura boliviana

La programación del SalarFF no se limitó a las películas. El festival incluyó un concurso de cortometrajes en el que cuatro equipos debían crear historias filmadas íntegramente en el Salar de Uyuni bajo el concepto “El reflejo que compartimos”. También se realizaron homenajes al artista visual boliviano Gastón Ugalde, una presentación de las ImillaSkate (el colectivo de cholitas skaters), experiencias de joyería, actividades culturales y una tradicional ofrenda a la tierra.

Uno de los momentos simbólicos del encuentro fue la llamada “alfombra blanca”, una reinterpretación de la tradicional alfombra roja adaptada al paisaje del salar. La propuesta reforzó la intención del festival de crear una identidad propia alrededor del territorio boliviano.

La iniciativa también promueve el turismo como una de sus principales herramientas. Rodrigo Bellott ha explicado que muchas personas conocen el Salar de Uyuni por fotografías, pero nunca lo han visitado, y que el festival busca utilizar el cine para atraer nuevos visitantes, generar movimiento económico y mostrar Bolivia ante una audiencia internacional.

Una primera edición con entradas agotadas

Aunque originalmente el SalarFF estaba programado para finales de mayo, los bloqueos que afectaron a Bolivia obligaron a suspender el evento y trasladarlo a finales de julio. Finalmente, el festival se celebró del 30 de julio al 2 de agosto y llegó a su primera edición con todas sus entradas agotadas.

Además de Amarga Navidad, la programación incluyó títulos como Cactus Pears, de Rohan Kanawade, Narciso, de Marcelo Martinessi, Visceral, de César Manzano, y las producciones bolivianas Cuerpo Criminal, de Martín Boulocq, y Cielo, de Alberto Sciamma.

Con esta primera edición, el Salar Film Festival plantea una fórmula poco convencional: llevar el cine al territorio en lugar de esperar que el territorio llegue a las salas. Y pocas locaciones podrían competir con el Salar de Uyuni para hacerlo. Entre el blanco infinito del desierto, las proyecciones internacionales y una película de Almodóvar como protagonista, Bolivia encontró una manera bastante espectacular de poner al cine — y al propio país — bajo los reflectores.