Louis Vuitton amplía su colección Le Damier de Alta Joyería con ocho nuevas piezas

Louis Vuitton vuelve a reinterpretar uno de sus códigos visuales más reconocibles con ocho nuevas creaciones para Le Damier de Louis Vuitton Fine Jewelry, una colección que convierte el clásico patrón Damier de la Maison en piezas de alta joyería de estética gráfica, contemporánea y unisex.

Presentada originalmente hace dos años, la colección toma como punto de partida el emblemático Damier, un motivo creado por Louis Vuitton en 1888 y que desde entonces se ha convertido en una de las firmas visuales de la casa francesa. En esta nueva entrega, el diseño explora especialmente la fluidez, el movimiento y las posibilidades de combinar las piezas de distintas maneras.

Créditos: Louis Vuitton

De las ocho novedades, cinco serán aretes: tres nuevos modelos de grandes aros disponibles en oro amarillo, blanco o rosa, además de dos ear cuffs, uno sencillo y otro doble.

Los nuevos aros de gran tamaño complementan los modelos pequeños que ya formaban parte de la colección. Cada par está engastado con 96 diamantes, para un total de 1,34 quilates, y está disponible en las tres opciones de oro. Los ear cuffs, por su parte, refuerzan el carácter gráfico de la colección y están pensados para llevarse solos o combinados, permitiendo crear diferentes estilos a partir de una misma pieza.

Entre las novedades también aparece un collar de cadena con colgante deslizante completamente ajustable, diseñado para adaptarse a distintas longitudes y ocasiones. El dije retoma la característica silueta de dos filas de la colección y puede llevarse tanto cerca del cuello como en una versión más larga, similar a un bolo tie.

La colección continúa con una nueva pulsera de cadena en oro amarillo, de líneas delicadas y flexibles, que lleva el mismo lenguaje visual del colgante y traslada el motivo Damier a la muñeca.

Pero una de las piezas más llamativas de esta nueva entrega es el brazalete de dos filas, concebido como una declaración de diseño y savoir-faire. La pieza mide 9 milímetros de ancho y está engastada con 120 diamantes, equivalentes a 2,8 quilates, seleccionados por su brillo.

El savoir-faire detrás del Damier

Más allá de la estética, la nueva colección pone el foco en el trabajo artesanal que requiere convertir el patrón geométrico en joyería flexible y cómoda.

En las pulseras, por ejemplo, entre 50 y 70 eslabones individuales, dependiendo del ancho y el tamaño de cada pieza, se ensamblan manualmente para conseguir movimiento y fluidez. Entre cada eslabón se deja un espacio prácticamente imperceptible que permite que la joya se adapte al movimiento de la muñeca, siguiendo un principio similar al de un brazalete de reloj.

El motivo Damier se construye a partir de diamantes redondos engastados dentro de cuadrados ligeramente inclinados. Cada piedra se coloca manualmente mediante un engaste de cuatro granos, creando el característico patrón geométrico en una combinación de oro y diamantes.

Una línea central pulida atraviesa las piezas y aporta una apariencia más definida y contemporánea. El acabado final también requiere un trabajo minucioso: el pulido manual busca conseguir una superficie de efecto espejo, al mismo tiempo que mantiene la geometría y legibilidad del Damier.

Con estas ocho nuevas incorporaciones, Le Damier de Louis Vuitton Fine Jewelry supera las 30 piezas, ampliando una colección que busca mezclar joyas, géneros y formas de llevarlas.

El resultado mantiene uno de los símbolos históricos de Louis Vuitton reconocible a primera vista, pero lo transforma en una propuesta de joyería contemporánea en la que el patrón, los diamantes y el movimiento de cada pieza se convierten en parte de una misma historia de diseño.