Eva Hughes: “Cuando conviertes tu autenticidad en fortaleza, descubres tu verdadero superpoder” 

Las trayectorias que transforman industrias rara vez empiezan bajo los reflectores; suelen forjarse en el silencio del esfuerzo constante, esa es la historia Eva Hughes. Antes de ser una de las ejecutivas más influyentes de la industria editorial, fue una niña tímida que creía haber pasado desapercibida durante su juventud. Sin embargo, pertenece a esa clase de personas cuya presencia no necesita imponerse: basta escucharla unos minutos para entender que posee ese “algo” casi mágico: una sensibilidad y visión que, con su solo toque, elevan y transforman cualquier espacio. 

“Cuando conviertes tu autenticidad en fortaleza y tu criterio en decisiones firmes, descubres tu verdadero superpoder” 

Española de origen, creció en un hogar donde los valores no se enseñaban como discurso, sino como práctica diaria. Su madre, su gran maestra de vida, le enseñó a mirar el mundo con sensibilidad, a pensar fuera del molde y a comprender que el carácter se construye en lo cotidiano. “Aprendí que tu palabra debe tener el mismo valor que tus acciones”, dice con una coherencia sembrada en la infancia, que se convirtió, sin que ella lo supiera, en la raíz de su liderazgo. 

Su entrada al mundo editorial fue casi accidental. A los 24 años acudió a una entrevista buscando una pasantía y salió como directora de la revista Selecta en Miami. No sabía exactamente la magnitud del reto, pero dijo que sí. Durante cinco años hizo de todo un poco: dirigía, editaba, producía, organizaba sesiones de fotos, cubría eventos. Lo que parecía exceso terminó siendo preparación para lo que vendría.  

A los 29 asumió uno de los mayores desafíos de su carrera: fundar y dirigir Vogue México y Latinoamérica. Dos ediciones, múltiples culturas, una misma visión. Apostó por un español neutro cuando nadie lo veía necesario, construyó equipos pequeños con resultados extraordinarios y levantó una plataforma que dialogaba con toda la región sin perder identidad. Pero detrás del éxito había una batalla interna. “El primer año en Vogue pensaba todos los días que me iban a despedir”, confiesa. Lloró, dudó, sintió el peso físico del liderazgo, pero entendió algo decisivo: el miedo no es una señal de retirada, sino de crecimiento  

Para Hughes, liderar nunca significó acumular poder, sino construir cultura. “El liderazgo no es para que te den un premio. Es porque inspirando a las personas logras mejores resultados”. Con el tiempo comprendió que la claridad, coherencia y comunicación constante no son detalles, sino cimientos. Un líder no está para brillar solo, sino para crear espacios donde otros puedan desplegar su mejor versión. 

Ese aprendizaje la convirtió en una de las directoras más jóvenes del grupo Condé Nast, y aunque al principio no pensaba en legado, después entendió la dimensión de su lugar. “Si yo no hago las cosas bien, le voy a entorpecer el camino a la próxima Eva”. Esa conciencia la acompañó durante años, hasta que una pregunta comenzó a incomodarla: ¿quién soy yo más allá de mi cargo? 

En medio de esa crisis de identidad, enfrentó uno de los momentos más dolorosos de su vida: la enfermedad de su madre y de su hermana. Antes de partir, su madre le dijo algo que la atravesó: “Tú no eres feliz, Eva”. No era desamor por su trabajo; era desconexión de sí misma. Había dejado de preguntarse quién era cuando nadie la estaba mirando. 

“Llega un momento en que tienes que preguntarte quién eres más allá del título”, reflexiona. Entendió que amar profundamente un proyecto también implica saber cuándo soltarlo, que cerrar un ciclo puede ser un acto de valentía y de amor propio. Después de casi 7 años como CEO de Condé Nast, dio un paso al costado. 

Así nació Adira Consulting, transformó su trayectoria y aprendizajes en una plataforma al servicio de los demás. La concibió como una firma boutique, cercana y estratégica, desde la que asesora a compañías y marcas en posicionamiento, crecimiento y visión de negocio. Pero su trabajo va más allá: también acompaña a ejecutivos, y a personas sin un rol público, en sus procesos de liderazgo y desarrollo personal. 

Para Hughes, el liderazgo femenino no imita modelos existentes, abraza la autenticidad. “El error más frecuente es diluir tu voz por encajar o por agradar”. Desde su rol como Vicepresidenta Ejecutiva y Chair del Advisory Board en el Istituto Marangoni Miami, donde trabaja de cerca con nuevas generaciones de creativos, su mensaje para quienes comienzan en la industria es claro: no luchen contra quienes son. El verdadero poder nace cuando integras tu historia, tus heridas y tu luz, y actúas con coherencia. 

En el fondo, su trayectoria no es solo la historia de una directora de revista ni de una CEO. Es la historia de una mujer que entendió que el éxito más profundo no es el reconocimiento externo, sino la paz de sostener tu identidad con integridad, incluso cuando nadie te está mirando  

Dirección: David A. Rendón, Escrito por: Mariana Bechara, Fotógrafo: Jorge Duva, Video: Andres Fierro, Editado por: Juan Manuel Rivas, Digital Tech: Gazdigi, Maquillaje y Peinado: Gio Moros Miami, Estilismo: Gio Moros Miami & Saks Fifth Avenue,  Locación: Esca Productions, Asistente de estilismo:  Claudia Sánchez, Asistente de fotografía: Johan González Pérez, Asistente de fotografía: Johan González Pérez