La belleza también puede convertirse en una forma de contar historias, ese es precisamente el camino que ha construido SARELLY, la marca mexicana fundada en Ciudad de México por Anna Sarelly y Rémi Martini, que ahora da un nuevo paso en su expansión internacional al formar parte de Target Beauty Studio, llegando a tiendas Target en Estados Unidos.

Créditos: SARELLY
Fundada en 2022, SARELLY nació con una premisa clara: crear belleza desde la perspectiva de quienes la consumen, en lugar de adaptar productos pensados originalmente para otros mercados.
“Generalmente la belleza no se hace para nosotras, las latinas, se hace en otros países y luego se adapta”, explica Anna. Esa experiencia se convirtió en uno de los puntos de partida de SARELLY: desarrollar productos que respondieran desde el inicio a necesidades, códigos y referencias de la belleza latina.
De México a Estados Unidos sin perder la identidad
Para Rémi Martini, CEO de SARELLY y profesional de la industria de la belleza con experiencia en compañías como LVMH, L’Oréal y Coty, el proyecto también nació de una conexión personal con México y de su deseo de llevar esa cultura a otros mercados.
La llegada a Estados Unidos, sin embargo, planteó un nuevo desafío: ¿cómo hacer que una marca profundamente mexicana pueda conectar con una audiencia latina diversa?
La respuesta de SARELLY no fue alejarse de sus raíces, sino hacerlas todavía más visibles. Por eso, al llegar a Target, la marca mantuvo elementos de su identidad, incluyendo mensajes en español y referencias culturales, mientras buscaba que su propuesta pudiera ser entendida también por consumidores latinos que no hablan español y por quienes simplemente se sienten atraídos por esa energía cultural.
Para SARELLY, el paso representa una oportunidad para llevar a más consumidores una propuesta creada desde Latinoamérica y no simplemente adaptada para ella.

Cuando la belleza también cuenta historias
La identidad de SARELLY no se limita a sus productos de belleza. La marca también ha encontrado en el entretenimiento una manera de construir comunidad.
Un ejemplo es Drama en la chamba, una serie de contenido inspirada en situaciones de la vida laboral de la propia empresa. La idea surgió de manera orgánica y terminó demostrando que una marca puede generar conexión sin que cada pieza de contenido tenga que funcionar como un anuncio.
“Queremos existir”, explica Martini sobre el desafío actual de las marcas de belleza por captar la atención en redes sociales. Para SARELLY, el entretenimiento se convirtió en una forma de mostrar su universo y permitir que las personas se acerquen a la marca incluso antes de convertirse en consumidores.
Esa combinación entre belleza, cultura, humor y comunidad es parte de lo que sus fundadores consideran esencial para crecer fuera de México sin perder aquello que los hizo diferentes.
Una marca mexicana con ambición global
El objetivo de SARELLY va más allá de conquistar nuevos puntos de venta. Para sus fundadores, el verdadero reto es demostrar que una marca creada y operada desde Latinoamérica puede competir en el escenario global.
“Queremos demostrarle al mundo que el siguiente L’Oréal puede y va a venir de Latinoamérica”, afirma Martini.
Actualmente, incluso con su expansión hacia Estados Unidos, gran parte de la operación de SARELLY continúa en México. La apuesta es convertir esa raíz en una fortaleza: demostrar que Latinoamérica no tiene que ser solamente un mercado al que las grandes marcas llegan, sino también un lugar desde donde pueden surgir las próximas grandes compañías globales de belleza.
En un momento en que la industria presta cada vez más atención al consumidor latino, SARELLY propone algo diferente: no adaptar la cultura para hacerla comercial, sino convertirla en el punto de partida de la marca.


