Medellín se prepara para una nueva etapa de su desarrollo turístico y cultural con la apertura de DAVIarena, el escenario multipropósito que inaugurará oficialmente su programación el próximo 14 de noviembre de 2026 con el concierto de Juanes. A cinco minutos de distancia, Dharma Dual Living busca conectar esta nueva infraestructura de entretenimiento con otra oportunidad de crecimiento para la ciudad: la inversión inmobiliaria orientada a la hospitalidad.
Desarrollado por el Grupo Colviva, una compañía colombiana con más de 17 años de trayectoria, Dharma propone un modelo que integra propiedad raíz, operación profesional de alojamiento y una alianza oficial con DAVIarena. La iniciativa también apunta a los colombianos residentes en Estados Unidos que desean invertir en Medellín, construir patrimonio en su país y contar con una propiedad que puedan disfrutar durante sus visitas o destinar a generar ingresos cuando no la estén utilizando.
Para María Alejandra Posada, socia fundadora y gerente comercial de Grupo Colviva, la oportunidad parte de una transformación que la ciudad ya venía experimentando antes de la llegada de la nueva arena. “Llevamos años exportando talento y esos mismos artistas que hoy son grandes (…) en el mundo han sido nuestros embajadores de ciudad y de país”, explica, al referirse al papel de figuras como Karol G, Maluma, J Balvin, Juanes y Shakira en el posicionamiento internacional de Medellín y Colombia.
Esa proyección cultural ha contribuido a despertar el interés de visitantes de distintos lugares del mundo y a ampliar las oportunidades para sectores como el turismo y la hospitalidad. Según Posada, el proyecto nació precisamente al identificar esa evolución en la demanda de alojamiento, incluso antes de conocer los planes para DAVIarena. “Cuando nosotros conceptualizamos y empezamos a desarrollar el proyecto Dharma, no teníamos ni idea de que venía el Arena para la ciudad”, afirma. La llegada del escenario, añade, “potencializa todo este concepto”.
La relación entre ambos proyectos se formalizó en 2024, cuando Dharma se convirtió en aliado oficial de alojamiento de DAVIarena. La alianza contempla condiciones especiales de hospedaje para los asistentes a los diversos eventos del recinto, así como soluciones integrales para artistas, equipos de producción y personal vinculado a la programación. También busca extender la experiencia más allá del espectáculo, mediante actividades y servicios asociados a las zonas comunes del desarrollo inmobiliario.
“La gente, cuando viene a un concierto, parte de lo que eleva su experiencia es el hospedaje: dónde te quedas, cómo es la gastronomía, el transporte, los servicios complementarios”, señala Posada. La cercanía a la arena responde, además, a las necesidades logísticas de artistas y equipos que buscan alojamientos aledaños al centro de eventos.
DAVIarena proyecta albergar alrededor de 75 eventos y recibir aproximadamente 650.000 asistentes durante 2027. Para Dharma, estas cifras representan una oportunidad adicional en un mercado que, según la visión de Grupo Colviva, ya cuenta con demanda de viajeros de negocios, parejas, familias y nómadas digitales, incluidos aquellos que permanecen varias semanas o meses en Medellín.
Una propiedad que se adapta a su propietario
El concepto Dual Living busca responder a una pregunta frecuente entre quienes consideran comprar una vivienda para utilizarla solo durante determinadas temporadas: ¿qué sucede con el inmueble cuando permanece desocupado?
En Dharma, cada comprador adquiere un apartamento escriturado a su nombre y conserva la posibilidad de vivir en él, reservarlo para sus viajes a Colombia, destinarlo al alquiler tradicional o vincularlo a la operación profesional de rentas cortas. Esta última estará a cargo de Housy Host, bajo un modelo de administración centralizada.
El diseño cuenta con dos tipos de apartamento. El primero cuenta con 50 metros cuadrados y una habitación, mientras que el segundo contempla unidades de 70 metros cuadrados y dos habitaciones, diseñadas bajo un concepto Dual-Key que permite independizar una suite del apartamento. Esta distribución ofrece distintas alternativas de uso y comercialización, según las necesidades del propietario.
Sin embargo, uno de los componentes centrales del modelo es la operación compartida de los ingresos. En lugar de depender exclusivamente de las reservas de su unidad particular, los propietarios que participan en el esquema reciben una proporción de los resultados de la operación conjunta, de acuerdo con el coeficiente correspondiente a su inmueble y luego de descontar los costos contemplados en el modelo.
“Yo no dependo de si mi apartamento se rentó o no, sino que me llega mi rentabilidad por el porcentaje que tengo”, explica Posada. El propósito es centralizar la administración comercial, las tarifas, la ocupación y la gestión de huéspedes, evitando que cada propietario tenga que competir individualmente con las demás unidades del proyecto.
El modelo también contempla la posibilidad de reservar el apartamento para uso personal. Durante los periodos que el propietario lo utilice, el inmueble se retirará de la bolsa de ingresos y dejará de participar en la distribución correspondiente. Por otra parte, quienes opten por las rentas cortas podrán adquirir un kit adicional de amoblamiento y dotación, con los elementos necesarios para preparar el inmueble para su operación turística.
El proyecto incorpora, además, espacios concebidos para complementar la experiencia de alojamiento, como un Wellness Club, gimnasio, piscina, áreas para yoga y Pilates, coworking, salas de reuniones y rooftops con vistas panorámicas de la ciudad. La intención es atender tanto a quienes llegan por entretenimiento como a viajeros de negocios, visitantes de larga estancia y personas que buscan combinar trabajo y turismo.
Invertir en Medellín desde Miami
La comercialización de Dharma también mira hacia los colombianos que han construido su vida profesional y financiera en Estados Unidos, pero desean mantener una relación económica y patrimonial con su país de origen. Para este público, la posibilidad de adquirir una propiedad sin tener que desplazarse constantemente a Colombia es uno de los aspectos relevantes del proyecto.
“Todo nuestro proceso es 100% digital. Tenemos validación biométrica y firma digital”, explica Posada. Según la ejecutiva, el procedimiento permite formalizar la compra directamente con la compañía desde el exterior, sin necesidad de recurrir a un apoderado para completar el proceso. La separación de una unidad también puede realizarse mediante la plataforma virtual del proyecto, desde cualquier lugar del mundo.
Otro elemento importante es el manejo de los recursos. Los pagos de los compradores se canalizan mediante una fiducia, que realiza los desembolsos al constructor de acuerdo con los avances de obra y las condiciones establecidas para el proyecto. Para quienes reciben sus ingresos en dólares o euros, los pagos se convierten a pesos colombianos según la tasa de cambio aplicable al momento de cada operación.
En cuanto a las condiciones de adquisición, la segunda torre se encuentra actualmente en comercialización, con apartamentos desde COP $685 millones. El esquema de pago contempla el 40% del valor del inmueble durante la construcción y el 60% al cierre, con un plazo de hasta 39 meses para completar la cuota inicial, según las condiciones de la unidad y el plan acordado. Grupo Colviva también cuenta con alternativas de financiación para colombianos en el exterior a través de VIVENTA, aliado especializado en estos procesos.
Para el comprador internacional, distribuir los pagos durante la construcción puede facilitar la planificación de sus recursos en dólares. No obstante, el resultado de las conversiones dependerá de la tasa de cambio vigente en cada momento, por lo que este factor debe evaluarse junto con el presupuesto total de adquisición y las demás condiciones financieras.
La Torre 1 de Dharma ya está vendida y en construcción, mientras que la Torre 2 continúa en comercialización. Según Posada, los compradores de la primera etapa incluyen una proporción importante de colombianos residentes en el exterior. Grupo Colviva ha realizado presentaciones comerciales en ciudades estadounidenses como Nueva York, Phoenix, Nueva Jersey y Rhode Island, y ahora busca ampliar su alcance en Miami.
Más allá de los conciertos
Aunque la alianza con DAVIarena constituye uno de los principales diferenciales del proyecto, Grupo Colviva sostiene que la rentabilidad no depende exclusivamente de la programación del nuevo escenario. La demanda de alojamiento también puede provenir de viajeros que visitan Medellín por negocios, turismo, estadías prolongadas o experiencias de bienestar.
“Dharma de por sí y solo es rentable y tiene ya una alta demanda porque la ciudad hoy no tiene este tipo de proyectos aún. La oferta es mucho más baja que la demanda que nos está llegando”, afirma Posada, quien considera que la nueva infraestructura ampliará las oportunidades de ocupación y comercialización.
Para Grupo Colviva, Dharma representa una evolución de su trayectoria en el sector inmobiliario hacia un modelo que combina la propiedad individual con una operación de hospitalidad compartida. Para el comprador, la propuesta reúne tres posibilidades en un mismo activo: disponer de una propiedad en Medellín, utilizarla durante sus estadías y participar de una operación de alojamiento cuando no la necesita.
“Es como lo pensamos”, concluye Posada. “Además de ser un proyecto en interiorismo muy lindo, […] el modelo de operación es lo que realmente lo hace más atractivo”.











