Apple Music presenta una nueva etapa visual con una identidad que lleva su concepto más allá de la pantalla. Bajo la idea Made by Sound, la plataforma desarrolló un lenguaje gráfico inspirado directamente en las vibraciones musicales, en colaboración con el productor británico Fred again.. y el equipo de NEST Acoustics. El resultado combina un logotipo renovado, una firma sonora original y una serie de imágenes creadas mediante un proceso que conecta música, experimentación física y diseño.
La propuesta parte de una idea sencilla, pero ambiciosa: ¿qué pasaría si el sonido no solo se escuchara, sino que también pudiera verse? En lugar de limitarse a generar animaciones digitales que simularan ondas, el equipo exploró cómo las frecuencias musicales podían producir movimientos reales en un líquido y convertirse en material visual para la nueva identidad de la marca.
De la música a las ondas físicas
El desarrollo del proyecto implicó construir un sistema capaz de traducir señales de audio en vibraciones. Para ello, el equipo trabajó con un transductor, un dispositivo que transforma las señales eléctricas en movimiento mecánico, y un sistema de software que permitía controlar las frecuencias y observar sus efectos.
Durante la experimentación, los diseñadores probaron distintas notas y combinaciones sonoras para encontrar aquellas que produjeran patrones visuales reconocibles. La intensidad y la frecuencia eran determinantes: demasiadas notas o sonidos demasiado agudos podían generar movimientos excesivos y dificultar la lectura de las formas.
El proceso también requirió elegir los materiales adecuados. El aceite mineral fue uno de los elementos fundamentales gracias a su viscosidad y a la manera en que refracta la luz, creando superficies ondulantes que recuerdan al vidrio en movimiento. Dentro de este entorno se colocaron piezas acrílicas con el símbolo musical y el logotipo de Apple Music.
Al reproducir la composición sonora, las vibraciones alteraban la superficie del líquido y generaban ondas, reflejos y distorsiones ópticas. Una cámara registró estos fenómenos físicos para convertirlos en imágenes que posteriormente formarían parte del universo audiovisual de la marca.
Así, el movimiento que se percibe en las piezas no es únicamente una simulación digital: nace de la interacción real entre el sonido, los materiales y la luz. La tecnología funciona como puente entre dos lenguajes que habitualmente experimentamos por separado.
El papel de Fred again.. en la nueva identidad
La participación de Fred again.. fue esencial para establecer la conexión entre el universo sonoro y el visual. El productor británico colaboró con NEST Acoustics en la creación de una composición original que funciona como firma sonora de Apple Music y que también sirvió como punto de partida para generar las vibraciones utilizadas durante el proceso de diseño.
La colaboración va más allá de incorporar música de un artista reconocido a una campaña publicitaria. En este caso, el sonido interviene directamente en la creación de la identidad visual: las frecuencias de la composición producen el movimiento físico que después queda registrado en las imágenes.
La iniciativa refleja una aproximación al diseño en la que el sonido no es un elemento añadido al final, sino parte integral del concepto desde sus primeras etapas. La música determina cómo se comportan las formas y contribuye a definir la personalidad audiovisual de la marca.
Una identidad renovada en blanco y negro
El proyecto también introduce cambios en la presentación gráfica de Apple Music. La nueva identidad cambia a una estética monocromática, con el blanco y el negro como protagonistas, y actualiza tanto el símbolo musical como el logotipo tipográfico de la plataforma.
La palabra “music” aparece en minúsculas, con una tipografía de mayor peso visual y formas redondeadas. El conjunto busca mantener una relación reconocible con la marca Apple, al tiempo que establece una identidad propia para su servicio musical.

Los cambios no se limitan al icono de la aplicación. La renovación incluye recursos audiovisuales y elementos gráficos destinados a extender el mismo lenguaje creativo a los contenidos originales, las campañas promocionales y las experiencias musicales de la plataforma. La nueva estética también dialoga con la exploración de transparencias, reflejos y superficies fluidas presente en otras expresiones recientes del diseño de Apple.
Más allá de un cambio de logo
La renovación de Apple Music refleja una tendencia en el diseño de marca: construir sistemas de identidad capaces de funcionar en distintos formatos y sentidos, en lugar de depender exclusivamente de un símbolo estático.
En una plataforma dedicada a la música, esa búsqueda tiene una relevancia especial. El sonido es el centro de la experiencia del usuario, pero también puede convertirse en una herramienta para definir cómo se ve y se reconoce la marca. La firma sonora, las ondas líquidas y el logotipo renovado forman parte de un mismo sistema que busca conectar la experiencia auditiva con la visual.
La nueva identidad comenzó a aparecer en materiales relacionados con Apple Music Hall, el espacio dedicado a presentaciones musicales que Apple inauguró en Londres en septiembre de 2026. Su presentación oficial se produjo el 21 de octubre, acompañada de un video que muestra parte del proceso experimental detrás del proyecto.


