Dolly Parton convirtió su vida en canciones, pero algunas de las historias detrás de ellas son mucho menos conocidas que las melodías que terminaron dando la vuelta al mundo. La cantante, compositora, actriz y empresaria estadounidense falleció el 25 de agosto, dejando detrás una carrera que difícilmente cabe en una sola categoría.

Más allá de Jolene, 9 to 5 o I Will Always Love You, Parton fue una mujer que supo tomar decisiones poco convencionales, proteger su trabajo y transformar experiencias personales en algo que trascendió generaciones. Estas son siete historias que permiten conocerla un poco más allá del personaje que el mundo creyó conocer.
1. Escribió “Jolene” y “I Will Always Love You” el mismo día
Pocas coincidencias explican tanto el talento de una compositora como esta: en 1972, Dolly Parton escribió dos de las canciones que terminarían definiendo su carrera en un mismo día.
Jolene nació de una mezcla de realidad e imaginación. Parton contó que una empleada de banco había mostrado interés en su esposo, Carl Dean, y que él parecía disfrutar de aquella atención. La situación se convirtió en una especie de broma entre la pareja y terminó alimentando una canción sobre los celos y el miedo a perder a alguien.
Pero el nombre de Jolene llegó de otro lugar. Después de conocer a una joven fan pelirroja, de ojos verdes y con un nombre que le llamó la atención, Parton pensó que aquella palabra tenía todo lo necesario para convertirse en canción.
Ese mismo día también escribió I Will Always Love You. Dos canciones, dos historias completamente diferentes y dos futuros clásicos.
2. “I Will Always Love You” no fue escrita por Whitney Houston
La canción que Whitney Houston convertiría décadas después en una de las baladas más reconocibles de la historia no nació de una ruptura sentimental.
Parton la escribió en 1973 mientras se preparaba para dejar The Porter Wagoner Show, el programa que había impulsado su carrera durante sus primeros años en Nashville. Wagoner había sido su mentor y compañero profesional, pero la decisión de Parton de continuar su carrera como solista provocó tensión entre ambos.
En medio de esa despedida, Dolly tomó lo que sentía y lo convirtió en canción. Cuando se la cantó a Wagoner, él lloró: «Cuando terminé, me dijo: “¡Vaya, caramba! Si estás tan convencida, adelante… siempre y cuando yo pueda producir ese disco, porque es la mejor canción que has compuesto”».
La canción que comenzó como una despedida profesional terminaría siendo interpretada por Whitney Houston en The Bodyguard y se convertiría en uno de los mayores éxitos de la industria musical, superando los 20 millones de copias vendidas a nivel mundial.
Además, se estima que la canción le significó a Parton más de 10 millones de dolares por derechos de autor, solo por la versión interpretada por Houston en 1992. Lo que pocos saben es que Parton invirtió parte de ese dinero en un barrio afroestadounidense de Nashville como homenaje a Houston.
3. Dolly Parton le dijo que no a Elvis Presley
Antes de que Whitney Houston llevara I Will Always Love You a una audiencia global, hubo otro artista que quiso grabarla: Elvis Presley.
La oportunidad parecía imposible de rechazar. Sin embargo, había una condición que Parton no estaba dispuesta a aceptar: para que Elvis hiciera su versión, ella tendría que ceder una parte importante de los derechos de publicación de la canción, por lo cual se negó.

Parton contó que lloró después de tomar la decisión. Sabía perfectamente lo que significaba que Elvis Presley quisiera grabar una canción suya, pero también entendía el valor de conservar sus derechos como compositora. «dije: ‘No puedo hacer eso. Algo en mi corazón me dice que no lo haga'».
Con los años, esa decisión se convirtió en una de las mejores lecciones empresariales de su carrera: una canción podía tener un valor artístico, pero también era propiedad intelectual.
4. Una vez perdió un concurso de imitadoras de Dolly Parton
La mujer cuyo look se convirtió en uno de los más reconocibles del entretenimiento estadounidense descubrió que ni siquiera podía ganarle a otras personas disfrazadas de ella.
Parton contó que, durante un concurso de imitadores en Santa Monica Boulevard, decidió participar simplemente exagerando su propia apariencia. Había personas vestidas como Dolly y ella pensó que, siendo la Dolly original, tendría ventaja.
Para su sorpresa, perdió el concurso y, según sus propias palabras, ni siquiera estuvo cerca de ganar.
5. Fue la madrina de Miley Cyrus
Una generación de niños conoció a Dolly Parton como la madrina de Hanna Montana, pero en realidad la relación entre la artista y Miley Cyrus comenzó mucho antes de llegar a las pantallas.
Dolly conoció a Billy Ray Cyrus durante los años en que él comenzaba a consolidar su carrera en la música country. Con el tiempo, la amistad entre ambos llevó a que Parton se convirtiera en la madrina de Miley.

La relación terminó llegando también a la televisión. Parton apareció en Hannah Montana interpretando a la madrina del personaje de Miley, mezclando la ficción con una relación que ya existía fuera de la pantalla.
Pero para Parton, el vínculo nunca fue simplemente una colaboración profesional. Durante años habló de Miley con evidente cariño y orgullo, y ambas compartieron escenario en diferentes ocasiones.
6. Creó una biblioteca porque su padre no sabía leer
En 1995, Parton creó Dolly’s Imagination Library, un programa dedicado a promover la lectura infantil mediante el envío gratuito de libros a niños. La idea tenía una motivación profundamente personal: su padre, Robert Lee Parton, no sabía leer ni escribir.
Aunque Dolly alcanzó una fama internacional que su padre nunca había imaginado, ella contó que una de las cosas que más lo hacía feliz era escuchar que los niños la llamaban “The Book Lady” (La dama de los libros).
Lo que comenzó en su comunidad de Tennessee terminó convirtiéndose en un programa internacional de alfabetización infantil que ha distribuido más de 332.4 millones de libros en EE. UU., Canadá, Reino Unido, Irlanda y Australia.
7. Donó un millón de dólares para la investigación de la vacuna contra el COVID-19
En 2020, mientras el mundo enfrentaba la pandemia de COVID-19, Parton donó un millón de dólares al Vanderbilt University Medical Center en Nashville para apoyar la investigación relacionada con el coronavirus.
El dinero ayudó a financiar investigaciones que posteriormente estuvieron vinculadas al desarrollo de la vacuna de Moderna. Meses después, Parton recibió públicamente la vacuna y aprovechó la ocasión para hacer lo que mejor sabía: convertir un momento serio en algo cercano y divertido. Parafraseando su propia canción Jolene, llegó a cantar “Vaccine” mientras recibía la dosis.
Más allá de la leyenda
Dolly Parton comenzó a escribir canciones siendo todavía una niña y terminó convirtiéndose en una de las compositoras más influyentes de la música popular estadounidense. Pero reducirla a sus canciones más famosas sería quedarse con apenas una parte de la historia.
Fue intérprete, compositora, actriz, empresaria, filántropa y, sobre todo, una mujer que aprendió muy pronto a entender el valor de su propia voz.
Quizás por eso algunas de las historias más interesantes sobre ella no están necesariamente en los grandes escenarios, sino en las decisiones que tomó cuando nadie le garantizaba que fueran las correctas: conservar los derechos de una canción aunque eso significara decirle que no a Elvis, abandonar un programa que había sido fundamental para su carrera o convertir la dificultad de su padre con la lectura en una iniciativa que terminaría llegando a millones de niños.
Dolly Parton deja canciones que ya pertenecen a la memoria colectiva, pero detrás de cada una había una historia, y detrás de esas historias, una mujer que supo escribir sus propias reglas.


