La alta relojería y el arte se unen una vez más con Louis Vuitton, que acaba de revelar Escale en Alaska, una pieza única que se convierte en el reloj de bolsillo más complejo jamás desarrollado por La Fabrique du Temps Louis Vuitton. Inspirado en el glaciar Margerie, en Alaska, este extraordinario guardatiempos combina ingeniería mecánica, grabado artesanal, esmaltado y joyería para recrear un paisaje invernal lleno de movimiento.
La nueva creación forma parte de la colección Escales Autour du Monde, una serie que rinde homenaje al espíritu viajero de la Maison a través de escenarios icónicos de distintas partes del mundo.

Un paisaje de Alaska que cobra vida
Con una caja de 50 milímetros, el Escale en Alaska representa un paisaje nocturno iluminado por la aurora boreal, donde una ballena azul, una orca, varias familias de pingüinos y los icónicos baúles de Louis Vuitton protagonizan una escena completamente animada.
El reloj incorpora nueve animaciones y 17 elementos móviles, entre ellos una ballena que emerge del agua, una orca que abre la boca mostrando diminutos dientes de oro blanco esculpidos a mano, pingüinos que baten sus aletas o caminan sobre el hielo, un iceberg que se desplaza lentamente y los tradicionales baúles de la firma, que se abren para revelar las icónicas flores Monogram.
Por primera vez en la colección, la esfera también incorpora un diamante Louis Vuitton Monogram Star de 0,05 quilates, el más pequeño jamás tallado por la Maison, representando una estrella fugaz que cruza el cielo sobre el glaciar.

El movimiento más complejo creado por Louis Vuitton
En su interior se encuentra el calibre LFT AU14.03, un movimiento de cuerda manual compuesto por 751 piezas, el más sofisticado desarrollado hasta la fecha por La Fabrique du Temps Louis Vuitton.
Además del mecanismo de autómatas, integra un tourbillon y un repetidor de minutos, capaz de indicar acústicamente las horas, cuartos y minutos. Para permitir que toda la atención recaiga sobre la escena animada de la esfera, las agujas del reloj fueron ubicadas en la parte posterior de la caja.
El ensamblaje y acabado manual del movimiento requirieron alrededor de 500 horas de trabajo, incluyendo el biselado de 735 ángulos internos, grabados a mano, pulidos espejo y componentes elaborados en oro macizo.
Más de 500 horas de artesanía
La esfera reúne algunas de las técnicas más complejas de los Métiers d’Art de Louis Vuitton.
Para recrear el paisaje se utilizaron esmaltes Grand Feu, champlevé, cloisonné y pintura en miniatura, empleando 32 tonos diferentes de blanco, azul y verde para representar el hielo, el océano y la aurora boreal.

Solo el proceso de esmaltado requirió más de 300 horas de trabajo y 35 cocciones individuales, mientras que el grabado manual de los elementos móviles demandó otras 160 horas. La decoración de la caja añadió 40 horas adicionales de grabado artesanal.
Cada detalle fue realizado a mano, desde las diminutas expresiones de los pingüinos hasta las texturas del glaciar, la piel de la ballena y las gotas de lluvia grabadas sobre la caja.
Un homenaje al legado viajero de la Maison
Como cada pieza de la colección Escales Autour du Monde, el Escale en Alaska incluye accesorios exclusivos inspirados en la tradición marroquinera de Louis Vuitton.
Además de una cadena de oro, el reloj viene acompañado de un bolso diseñado específicamente para exhibir la pieza, reinterpretando un antiguo bolso de viaje de los archivos de la Maison y confeccionado en un tono azul que evoca el paisaje helado de Alaska.
Con esta creación única, Louis Vuitton continúa demostrando su experticia en la alta relojería, demostrando que la precisión mecánica puede convivir con algunas de las expresiones más sofisticadas del arte y la artesanía contemporánea.


