En una ciudad construida a partir de encuentros, Miami ha hecho de la conexión una fortaleza. Personas de distintos países, marcas que buscan nuevos mercados y talentos que encuentran aquí una plataforma para proyectarse al mundo forman parte de una dinámica que define la ciudad. Nathaly Zamora ha construido su carrera desde ese punto de encuentro: creando puentes entre personas, historias, marcas y mercados internacionales.

Para ella, las relaciones públicas siempre han sido mucho más que generar visibilidad. Detrás de cada proyecto existe una historia, una identidad y una necesidad genuina de conectar con las personas. Esa manera cercana y humana de entender su profesión le ha permitido desarrollar relaciones que trascienden fronteras.
Su historia comenzó en Venezuela, donde estudió Ciencias Pedagógicas en la Universidad Católica Andrés Bello antes de formarse en Comunicación Social en la Universidad Santa María. Mientras estudiaba, ya trabajaba en agencias de relaciones públicas, desarrollando campañas para marcas como Movistar, DirecTV y firmas de moda en Latinoamérica.
En 2009, los cambios políticos en Venezuela la llevaron a Estados Unidos. Como muchos inmigrantes, tuvo que empezar de nuevo y concentrarse primero en estabilizarse antes de retomar su carrera. Sin embargo, la incertidumbre no hizo desaparecer su intención de construir una plataforma propia.
Fue en Miami donde comenzó a reconstruir ese camino. La ciudad, acostumbrada a recibir personas de distintas partes del mundo y a funcionar como punto de encuentro entre América Latina y Estados Unidos, le ofreció el escenario para desarrollar una visión internacional.
Así nació Zamora Group, una agencia boutique que se consolidó como puente entre talentos, marcas y mercados culturales diversos. Desde Miami, Nathaly impulsa la proyección de artistas, diseñadores y empresas hacia nuevas audiencias, aprovechando la capacidad de la ciudad para conectar culturas y convertir esa diversidad en oportunidades.

Esa disponibilidad constante forma parte de una filosofía basada en la cercanía y el compromiso. En una industria donde las colaboraciones pueden ser pasajeras, Nathaly ha construido relaciones profesionales duraderas. Con Custo Barcelona y Custo Dalmau lleva más de trece años trabajando. También representa a figuras como Águeda López, Alexis & Fido y Juana Martín, además de marcas como Rosa Clará. Su experiencia se extiende a restaurantes, belleza y lifestyle.
Pero su trabajo no consiste únicamente en conectar nombres. Nathaly entiende que para representar a una persona, una marca o un proyecto primero debe comprender su esencia. “Yo me siento la dueña del negocio, lo vendo como si fuera mío”, asegura. Antes de comenzar una relación profesional, necesita saber quién está detrás del proyecto y qué historia quiere contar. “Todo tiene una historia; todo tiene un porqué”, explica.
Esa mirada también ha sido determinante para su recorrido como mujer latina e inmigrante. Abrirse camino en una industria competitiva significó demostrar que la confianza se construye con constancia, disciplina y coherencia. “Yo no llegué donde estoy pisando a nadie, poco a poco fui construyendo mi agencia y mi comunidad”, afirma.
Su comunidad también se ha convertido en parte de su trabajo. Nathaly insiste en construir relaciones más genuinas dentro de la industria, especialmente entre mujeres latinas que todavía encuentran obstáculos. “Todos merecemos una oportunidad. Ayudar puede ser tan simple como compartir un contacto, abrir una puerta o conectar a alguien con las personas correctas para acercarlo a sus sueños”, afirma.
En esa filosofía también aparece una dimensión esencial de su relación con Miami. La ciudad no solo le permitió reconstruir su carrera; se convirtió en la plataforma desde la que pudo conectar su experiencia latinoamericana con un ecosistema internacional. En un lugar donde conviven múltiples idiomas, industrias y culturas, su capacidad para entender diferentes públicos se transformó en una ventaja. Esa capacidad de traducir historias entre culturas le ha permitido moverse con naturalidad entre diferentes públicos y convertir la diversidad de Miami en una herramienta profesional.

Hoy, después de casi dos décadas al frente de Zamora Group, continúa trabajando con artistas, marcas y talentos entre Estados Unidos, Europa y Latinoamérica. Su visión sigue expandiéndose, pero la manera de trabajar permanece intacta: escuchar primero, entender la historia y construir relaciones que tengan sentido más allá de una campaña. Su trabajo continúa creciendo al mismo ritmo que una ciudad cada vez conectada con el mundo.
Es ahí donde reside una razón por la que Miami se ha convertido en una ciudad con influencia más allá de sus fronteras. Su fuerza no está únicamente en lo que produce, sino en su capacidad para conectar mundos distintos y convertir esos encuentros en posibilidades.
Nathaly Zamora ha construido su carrera desde esa misma lógica. Ha ayudado a que talentos, marcas y proyectos encuentren nuevos públicos, mercados y oportunidades desde una ciudad que aprendió a convertir su diversidad en una ventaja. En una ciudad cuya historia ha sido escrita por personas que llegaron para construir algo nuevo, conectar es una forma de construir futuro.
Escrito por: Mariana Bechara, Fotografía: Yorch Sans, Maquillaje y Peinado: Gio Moros Miami, Locación: Delano Sales Gallery


