La honorable Claudia V. Cubillos y Noel C. Pace, coronel retirado del Ejército de los Estados Unidos, están lejos de ser una pareja convencional. Antes de conocerse, ambos ya habían construido una vida guiada por la convicción de servir a los demás. Ella encontró ese propósito en la educación, el liderazgo comunitario y el servicio público. Él lo forjó entre el Ejército, el derecho y una carrera dedicada a fortalecer comunidades.
Su historia comenzó gracias a la intuición de una de las hermanas de Claudia, quien decidió presentarle a un hombre que había conocido en el restaurante donde trabajaba. Lo que empezó como una conversación terminó convirtiéndose en una relación que evolucionó hacia un proyecto de vida compartido.

Pero lo más conmovedor no es cómo se conocieron, sino la manera en que hablan del otro. «Mi esposo es uno de los hombres más extraordinarios que alguien puede conocer. Lo que más me conmueve es su compromiso conmigo», dice Claudia.
Noel responde con la misma admiración. Destaca la disciplina que ella demuestra al enfrentar cada desafío y su capacidad para liderar en momentos complejos. Al escucharlos, resulta evidente que ninguno entiende el éxito como un logro individual, sino como una construcción compartida, sostenida por el respeto, la admiración mutua y una misma vocación de servicio.
Coronel (R) Noel C. Pace: Una vida guiada por el deber y el propósito
Era el año 2004 cuando el coronel (R) Noel C. Pace aterrizó en Miami después de servir en Irak, pero su historia en la ciudad no estaría marcada únicamente por el uniforme que llevaba puesto.
Miami crecía y se consolidaba como un punto de encuentro entre culturas, negocios e innovación. Sin saberlo, Pace llegó justo cuando iniciaba una nueva etapa de su propia vida, una en la que la experiencia adquirida en el campo de batalla encontraría un propósito distinto: preparar a otros para salvar vidas.
Nació en Syracuse, Nueva York, en el mismo hospital donde nació Tom Cruise. La coincidencia podría parecer insignificante de no ser porque, como él mismo bromea, los dos papeles más icónicos y recurrentes del actor parecen resumir su propia trayectoria de vida: militar y abogado. Más allá de la anécdota, la historia refleja una vida que nunca ha estado definida por una sola identidad.

Esa vocación tampoco nació en un cuartel. Aunque su padre y sus cuatro tíos sirvieron en las Fuerzas Armadas de EE. UU., fue su madre, una maestra de escuela pública que dedicó su carrera a enseñar en comunidades urbanas, quien sembró la semilla del servicio al animarlo a leer biografías de personas exitosas. «Me di cuenta de que casi todas habían servido de alguna manera a su país». Aquella observación terminó convirtiéndose en una decisión que marcaría el rumbo de su vida.
Cuando llegó a Miami, el Ejército le encomendó una misión: ayudar a desarrollar un programa de entrenamiento para equipos quirúrgicos militares en el Ryder Trauma Center de la University of Miami/Jackson Memorial Hospital.
La experiencia en Irak había demostrado la necesidad de preparar mejor a los médicos y a sus equipos clínicos mediante casos reales de trauma antes de futuros despliegues. Esta iniciativa fortaleció el entrenamiento médico militar y, al mismo tiempo, impulsó innovaciones como la telemedicina entre Miami y hospitales ubicados en zonas de conflicto.
A medida que avanzaba el proyecto, Pace fue testigo de cómo el sector de la salud se convertía en uno de los motores de la ciudad. “Hoy, la salud es la segunda industria más grande de Miami. La ciudad se ha convertido en un destino médico”, afirma.
Por eso, posteriormente se desempeñó como presidente del American College of Healthcare Executives of South Florida, se graduó Magna Cum Laude de la University of Miami School of Law, con especialización en Informática Jurídica aplicada a la Salud (actualmente Inteligencia Artificial), y hoy forma parte de la Junta de Asuntos Militares del Condado de Miami-Dade y preside el Comité de Derecho Militar y de Veteranos del Miami-Dade Bar.
La tarea de un líder es crear las condiciones para que las personas prosperen. No solo sobrevivan, sino que prosperen
Para Pace, liderar no consiste en acumular autoridad, sino en abrir espacios para que otros descubran su propio potencial.
Los valores que sostienen esa manera de entender el liderazgo y la ley son tan sencillos como exigentes: deber, integridad, servicio desinteresado, lealtad, respeto y valentía. Entre todos, hay uno que define su carácter. «El deber es hacer lo que tienes que hacer, sin importar cuál sea el resultado para ti, por el bien común.» Es una idea que explica por qué nunca ha visto el servicio como un sacrificio, sino como una responsabilidad.
Más allá de sus responsabilidades profesionales, Noel Pace encuentra el equilibrio a través de su fe. Ahora es un católico devoto, que recibió la unción del arzobispo de Miami, Wenksi, y disfruta pasando tiempo con sus seres queridos, viajando y asistiendo a los eventos deportivos de la Universidad de Miami y de los Miami Heat. Esos momentos cotidianos le recuerdan que, detrás de cada título, hay una persona que también necesita tiempo para detenerse, escuchar y dar las gracias.

Por supuesto, hay una persona que ha recorrido el camino a su lado: Claudia V. Cubillos. Pace habla de ella con admiración y orgullo. Destaca su capacidad de trabajo, su resiliencia como sobreviviente de cáncer y, sobre todo, su compromiso con la comunidad.
Durante la pandemia, recuerda, mientras muchos cerraban sus puertas, ella decidió mantener abierta su escuela para recibir a los hijos de bomberos, policías, enfermeras y otros trabajadores esenciales. «Cuando nos dijeron que necesitaban a alguien que cuidara a sus hijos, ella dijo que sí. Nunca cerró.»
Después de una vida dedicada al servicio, Noel Pace cree que el verdadero impacto de una vida se mide en aquello que permanece cuando uno ya no está. «Mi contribución probablemente se medirá por las vidas que ayudé y las personas que transformé. Quiero ser recordado como alguien que creó oportunidades e hizo una diferencia».
En el fondo, esa aspiración resume también la historia de un hombre que llegó a Miami para cumplir una misión y terminó encontrando una ciudad donde servir significaba, sobre todo, ayudar a que otros pudieran prosperar.
La honorable Claudia V. Cubillos: Sembrar oportunidades, transformar vidas
Cuando la honorable Claudia Cubillos habla de Miami, no describe sus rascacielos ni su crecimiento económico. Para ella, todo empieza por las personas que llegaron con una maleta llena de incertidumbre y decidieron apostar por una ciudad que todavía estaba construyéndose. Porque la historia de Miami siempre ha sido, ante todo, la historia de quienes creyeron que era posible construir una vida mejor.
Sus padres, Luis Adriano Cubillos y Luz María Mateus de Cubillos, llegaron legalmente a Miami desde Colombia en busca de oportunidades, decididos a ofrecer un futuro mejor a su numerosa familia. Creían que el trabajo duro y la perseverancia podían convertir los sueños en realidad, lo que los llevó a convertirse en propietarios de un pequeño negocio
«Miami fue construida por personas que se atrevieron a tomar riesgos», afirma la graduada de la Universidad Internacional de Florida. Pero añade algo que considera aún más importante: no bastaba con creer en las posibilidades; había que trabajar para convertirlas en realidad.

Mucho antes de convertirse en la primera mujer hispana elegida como alcaldesa de la Villa de El Portal y de ser presidenta de la Liga de Ciudades de Miami-Dade, Claudia ya había descubierto su verdadera vocación: la educación. Durante décadas, se ha dedicado a acompañar a los niños, apoyar a las familias y fortalecer las comunidades a través de Ms. Claudia’s Village Academy, una escuela fundada bajo la convicción de que la educación trasciende las aulas.
Para ella, cada niño representa una posibilidad de transformar el futuro de la ciudad. Por eso, durante los procesos de selección, siempre hace la misma pregunta: ¿qué impacto espera tener en esos niños dentro de cinco o diez años? No busca únicamente maestros o colaboradores; busca personas conscientes de que, algún día, esos niños serán quienes ocupen los espacios de liderazgo que hoy pertenecen a los adultos.
«Ellos van a tener nuestros trabajos algún día», suele decir. «La pregunta es qué estamos dejando en ellos desde ahora.»
Esa manera de entender la educación también explica su paso por el servicio público. Convertirse en alcaldesa nunca significó un cambio de propósito, sino una extensión natural del mismo compromiso que había construido desde las aulas: fortalecer la comunidad y generar oportunidades para otros.
Su visión sobre Miami está profundamente ligada a esa idea. Sueña con una ciudad que continúe creciendo sin perder la capacidad de recibir a quienes llegan buscando una oportunidad para empezar de nuevo.
Sin embargo, hubo un episodio que cambió profundamente su forma de ver la vida. Poco después de dejar el cargo público, a Claudia le diagnosticaron cáncer de mama en 2021. Su madre también había luchado contra el cáncer antes de fallecer en 2002, una experiencia que dotó al diagnóstico de un significado aún más profundo. Esto transformó la relación de Claudia con el tiempo. «Me di cuenta de que el mañana nunca está garantizado», recuerda.
A lo largo de su tratamiento, continuó al frente de su negocio, criando a su hijo y cuidando de su familia, muchas veces mientras su esposo, el coronel (R) Noel C. Pace, se encontraba desplegado en misiones de la Reserva del Ejército alrededor del mundo.
Fue una etapa que la obligó a descubrir una fortaleza que no sabía que tenía. Aprendió a dejar de perseguir la perfección para valorar el momento presente y comprendió que, muchas veces, las experiencias más difíciles terminan convirtiéndose en la mayor fuente de aprendizaje.

De esa transformación nació Candid with Claudia, un podcast y plataforma donde conversa con líderes, emprendedores y personas que han atravesado momentos complejos de sus vidas. Su propósito es recordar que cada historia puede inspirar a alguien más.
«Las historias que más queremos olvidar suelen ser las que más valor tienen», afirma. Hoy, también está trabajando en la creación de nuevas sedes para la Ms. Claudia’s Village Academy y en una colección de literatura infantil, convencida de que las palabras pueden seguir sembrando oportunidades mucho después de haber sido escritas.
Fuera de sus responsabilidades públicas y empresariales, Claudia encuentra su mayor satisfacción en el tiempo con su familia. Para ella, el éxito nunca ha estado separado de las personas que ama, sino que ha sido una consecuencia de construir una vida guiada por el servicio, la cercanía y el ejemplo.
En ese camino, Noel Pace ha sido mucho más que su compañero de vida. Claudia habla de él con una admiración que emociona. Destaca su sentido del deber, su integridad y la manera en que ambos entienden el servicio como una responsabilidad compartida. Él desde su carrera militar y legal; ella desde la educación y el liderazgo comunitario.
Aunque sus trayectorias han recorrido escenarios distintos, ambos comparten la misma convicción: una vida cobra sentido cuando ayuda a que otros puedan prosperar. Para Claudia Cubillos, el verdadero legado nunca consiste en aquello que dejamos atrás, sino en todo aquello que continúa creciendo gracias a que un día decidimos servir a los demás.
Escrito por: Mariana Bechara, Fotografía: Yorch Sans, Maquillaje y Peinado: Nadezda Borges, Estilismo: Valentina Companioni


