El Autódromo Hermanos Rodríguez fue el escenario de una jornada histórica para el automovilismo. Kimi Antonelli, el piloto italiano de 20 años que conduce para el equipo de Mercedes, cruzó la meta en la tercera posición.
El resultado fue suficiente para asegurar matemáticamente su primer campeonato mundial cuando todavía quedan cuatro carreras en el calendario. Aunque la victoria del Gran Premio fue para Max Verstappen, el gran protagonista del fin de semana terminó siendo el joven piloto italiano.
Con este resultado, Antonelli superó el récord de Sebastian Vettel, quien había conseguido su primer título con Red Bull en 2010 a los 23 años y 134 días. El alemán mantuvo durante 16 años la distinción de ser el campeón más joven de la categoría, hasta que el piloto de Mercedes consiguió arrebatarle la marca por más de tres años de diferencia.
El logro también tiene un significado especial para Italia. Antonelli puso fin a una espera de 73 años sin un campeón mundial italiano, desde que Alberto Ascari conquistó su segundo título consecutivo en 1953. El piloto de Bolonia se convirtió, además, en el tercer italiano en alcanzar la cima de la Fórmula 1, después de Giuseppe Farina y el propio Ascari.
En su segunda temporada en la máxima categoría, Antonelli ha demostrado una madurez y consistencia que lo han confirmado como uno de los grandes protagonistas del campeonato. Su consagración representa también un triunfo para el programa de jóvenes pilotos de Mercedes, que apostó por su talento desde muy temprano y ahora celebra con él uno de los hitos más importantes de su historia reciente.


