Naomi Osaka ha convertido su participación en el US Open 2026 en una auténtica exhibición de moda. La tenista japonesa ha sorprendido con una serie de looks cuidadosamente diseñados para el torneo, pero ninguno ha llamado tanto la atención como el que rindió homenaje a la leyenda de la NBA Allen Iverson.
El tenis es uno de los pocos deportes en los que la ropa puede convertirse en parte de la identidad de un atleta. Desde los icónicos atuendos de Serena Williams hasta los looks coloridos de Andre Agassi, la moda ha acompañado durante décadas a las grandes figuras de este deporte. Osaka ha llevado esa tradición a una nueva generación, convirtiendo sus apariciones en los Grand Slam en momentos que trascienden la cancha.

En 2026, la tenista ya había llamado la atención con un conjunto inspirado en una medusa durante el Australian Open, un look negro y dorado en el torneo de Roland Garros y un atuendo inspirado en Kill Bill y su herencia japonesa para Wimbledon. Su llegada a Nueva York mantenía, por tanto, altas las expectativas.
Para su partido de primera ronda contra Anastasia Zakharova, Osaka apareció en Arthur Ashe Stadium con una creación personalizada de Who Decides War, diseñada bajo la dirección de estilo de Law Roach. El conjunto incluía una sudadera gris con capucha y efecto desgastado, combinada con una falda blanca de tul de gran volumen. Sobre la prenda aparecían recortes de periódico que hacían referencia a diferentes momentos de la carrera de Osaka.
El diseño combinaba una estética casi de princesa con elementos de streetwear y siluetas oversize asociadas a Allen Iverson. Según los diseñadores Ev Bravado y Téla D’Amore, contaron apenas con 30 horas para crear el look.
El homenaje se hizo aún más evidente cuando Osaka se quitó la pieza exterior para entrar a la cancha. La tenista lució un uniforme negro de Nike, acompañado de cornrows, una banda para el cabello y mangas deportivas, elementos que recordaban directamente al estilo que Iverson popularizó durante sus años con los Philadelphia 76ers.
La inspiración no fue casualidad. Osaka explicó, después de derrotar a Zakharova por 7-6, 7-6, que la colección de Nike para el US Open tenía una temática relacionada con el baloncesto.
“Nike dijo baloncesto, así que dije: ‘OK, quieren baloncesto, les daré baloncesto’”, comentó la tenista.
Para Osaka, Iverson representa mucho más que una estrella del baloncesto. La atleta lo ha descrito como un referente por su influencia en la forma en que los jugadores de la NBA se vestían y por haber demostrado que la ropa podía convertirse en una forma de expresión personal en el deporte profesional.
Antes de que comenzara oficialmente el torneo, Osaka ya había dejado pistas sobre su inspiración. Durante sus actividades con los medios apareció con una camiseta vintage de SLAM dedicada a Iverson y una gorra del US Open de 1997 que encontró en eBay. El detalle tenía un significado especial: 1997 fue el año en que nació Osaka.
La conexión entre ambos atletas resulta especialmente significativa. Iverson desafió durante años las expectativas sobre cómo debía vestirse y comportarse una estrella del deporte profesional, incorporando elementos de la cultura hip-hop, como joyería, cornrows y prendas oversized, a su imagen pública. Osaka también ha recurrido repetidamente a la moda para expresar su identidad y cuestionar las convenciones de los espacios deportivos tradicionalmente más conservadores.
Y el homenaje no se limitó únicamente a la cancha. Durante la Fan Week y sus compromisos con los medios, Osaka apareció con otros looks cuidadosamente estilizados en diferentes espacios del Billie Jean King National Tennis Center, incluidos el centro de prensa, Arthur Ashe Stadium y hasta el área de comidas.
Aunque estos atuendos no forman parte de sus uniformes de competición, todos parecen responder a una misma narrativa visual. Para Osaka, el US Open es una oportunidad para contar una historia de moda a lo largo de toda su participación.
La tenista, además, continúa avanzando en el cuadro. Tras superar a Zakharova, consiguió su lugar en la segunda ronda, donde enfrentará a Katerina Siniakova. Y todo apunta a que todavía quedan varios looks por descubrir.
Uno de los momentos más curiosos ocurrió cuando Allen Iverson reaccionó al homenaje. Osaka había reconocido antes del torneo que nunca había hablado personalmente con la estrella de la NBA y bromeó con la posibilidad de que él llegara a ver sus comentarios.
Iverson sí los vio. Después de que el homenaje se volviera viral, respondió en Instagram describiéndose como un “BIG FAN” de Osaka y asegurando que no podía esperar a conocer a la tenista.
Así, dos figuras de generaciones y deportes diferentes terminaron conectadas por una misma idea: la ropa también puede ser una declaración de identidad. Iverson ayudó a transformar la imagen de los atletas tanto dentro como fuera de la cancha. Ahora Osaka está haciendo algo similar en el tenis, y su desfile de moda en el US Open 2026 apenas comienza.


